Si empiezo este escrito será para contar lo
que se siente vivir predispuesta a las situaciones, confieso que no es bueno,
en lo absoluto sano, pero son sentimientos que vienen a mí de forma espontánea
y muchas veces sin querer, hace unos cuantos días estuve cerca de personas a
las cuales estimo mucho y tuvieron la desdicha de pasar por circunstancias muy
difíciles e incluso aun nos encontramos en ese proceso de adaptación, no es
fácil para nadie aceptar un óbito repentino ni mucho menos enterarte de una afección
grave de tu familiar cercano, cuando digo nos encontramos me incluyo porque
aunque no me vea envuelta directamente en estas situaciones, fui tocada de una forma tal que si soy sincera
he intentado buscarle nombre o describirlo y lo que realmente les puedo decir es
que la única conclusión a la que llegue
fue en una conversación directa que tuve con nuestro padre, en el cual le pedía
poder comprender lo que me intentaba
decir él a través de la tristeza que invadía mi cuerpo esa noche, no encuentro
razón alguna me repetía una y otra vez, mi corazón está inquietante e incluso
llegue a pensar que quizá tal vez me hacía sentir así para prepararme y si en algún
momento de mi vida me toque vivir algo así pues yo me encontraré con más
fortaleza que nunca. Dios siempre nos recuerda lo capaces que somos, lo fuertes
que podemos ser, buscándolo y estado a su lado servirá para no flaquear nunca; aun
así el pronóstico de los problemas por los que estemos pasando no sea el más
favorable.
Estar predispuesto significa anticiparte a
que las cosas sucedan y en mi opinión significa atraer más rápido las cosas que
queremos evitar, pero ojo, predisposición no es predicción, simplemente dejemos
que las situaciones fluyan tal y como deben ser, siempre encarando una actitud
positiva por sobre todas las cosas, debemos entender que no podemos controlarlo
todo y que habrán momentos en nuestra vida en los que chocaremos muy fuerte
contra nosotros mismos, viviremos momentos de arrepentimiento, de querer
regresar el tiempo de compartir más con alguien, de querer expresarle a esa
persona especial cuanto le quisiste y lo importante que fue para nuestra vida;
seamos agradecidos siempre, incluyamos en nuestra rutina un gracias, un por
favor, un te quiero, un te amo y disfrutemos el momento en cada compartir que tengamos
pues nunca sabremos cuando será la última vez que estaremos junto aquellos.