Quien imaginaria que aquella noche
experimentaría esa cantidad de emociones. Siempre he pensado en lo especial que
es hallar todo lo que has querido en una sola persona, algo más que tu
complemento, alguien donde te encuentras y a la vez te logras perder y de esta
forma tan inexplicable y poco razonable
es como me fui dejando llevar, me transporte a aquel lugar en el que nunca
antes estuve, un momento mágico en donde
te olvidas de todo por un momento y solo hay cabida para la felicidad y el
goce.
Sus labios sobre los míos provocaban una
explosión difícil de controlar su suave y descubierta piel hacia estremecer cada terminación nerviosa de mi cuerpo; ambos
dispuestos a saciar los deseos que nos motivaban a tan ocurrente locura, era
como si nuestros cuerpos lo aclamaran y nuestras almas sintieran la necesidad
de conectarse.
La energía que irradiamos era tal que
aunque no se lograba ver nada podíamos ver a través de nuestros otros sentidos
ese esplendor que no ven otros ojos sino
que solo se puede sentir eso que muchos le llaman amor yo lo sentí.

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